Para crear empleo: ¿subir o bajar los impuestos a los ricos?

En la doctrina economica actual esta pregunta parece absurda, por supuesto hay que bajar impuestos para fomentar la inversión y con ello generar nuevos negocios con sus correspondientes empleos.

Curiosamente tuvo que ser un «venture capitalist» cofundador de empresas como amazon y gear quien durante una conferencia Ted de 2012 se puso a cuestionar la veracidad de esta idea tan repetida. Este argumento tan contrario a la doctrina imperante hizo entonces que el video no se admitiese a publicación en la web de TED aunque podeis verlo aún en youtube. Tras la controversia y el continuado aumento de la desigualdad si se le permitio decir esto mismo en otra charla TED de 2014.

Parece que al menos como contrapunto es sano saber que nos decía este empresario de exito sobre que las empresas no podrán triunfar en sociedades que fracasen al afrontar la desigualdad excesiva.

Datos equivalentes mencionados (USA/España)

En España el tipo maximo de rentas del trabajo es del 45% y el impuesto de sociedades del ha ido bajando del 30% al 25% (este es el tipo nominal, pero realmente la mayoria de las grandes empresas del ibex35 pagan menos, en torno al 20% que es el mismo porcentaje que le retienen a un trabajador con una nomina de 35.000€). Si se tiene en cuenta el beneficio global de estas empresas, contando sus negocios en el extranjero, pagan en torno a un 5% de sus beneficios totales en los impuestos que dejan en España mientras somos el tercer pais de europa con más pobreza laboral, esto quiere decir que a 2014 el 12,3% de los trabajadores son pobres a pesar de tener empleo.

En total la recaudacion sobre las rentas del trabajo de 2014 triplicaba la de los beneficios empresariales, sin contar el IVA que pagamos los consumidores y que duplicaba tambien a lo pagado por las empresas.

Discurso censurado en 2012 Ted Talks de Nick Hanauer

 Video alojado en yotube: https://youtu.be/cLm4QF3IPdU (subtitulos en castellano)

 

Texto completo de su intervención

Es sorprendente cómo una simple idea puede moldear una sociedad y sus políticas. Consideren esta.

Si los impuestos a los ricos suben,
la creación de empleo bajará.

Esta idea es un creencia ciega para los republicanos (conservadores) y pocas veces cuestionado por los (social)demócratas y ha moldeado gran parte del panorama económico actual.

Pero a veces las ideas que conocemos como ciertas están totalmente equivocadas. Durante miles de años la gente aseguró que la tierra estaba en el centro del universo. No lo está, y un astrónomo que todavía lo creyera, practicaría una pésima astronomía.

De la misma manera, un responsable político que crea que los ricos y las empresas son «creadores de empleo» y por lo tanto no deben ser gravados con impuestos, generaría igualmente malas políticas.

He comenzado o ayudado a comenzar, decenas de empresas e inicialmente contratado a mucha gente. Pero si nadie hubiese podido comprar lo que teníamos para vender, todos mis negocios habrían fracasado y todos esos puestos de trabajo se hubiesen evaporado.

Es por eso que puedo decir con confianza que los ricos no crean puestos de trabajo, ni las empresas, grandes o pequeñas. Lo que sí lleva a más empleo es un «círculo de la vida» como un bucle de retroalimentación entre clientes y empresas. Y sólo los consumidores pueden poner en marcha este ciclo virtuoso de aumento de demanda y contratación. En este sentido, un consumidor de clase media ordinaria es mucho más un creador de empleo que un capitalista como yo.

Así que cuando los empresarios aceptan el crédito por la creación de puestos de trabajo, hacen un poco como si las ardillas aceptasen el mérito de haber creado la evolución. De hecho, es al revés.

Cualquiera que haya gestionado un negocio sabe que la contratación de más personas es el último recurso de un capitalista, algo que sólo hacemos cuando el aumento de la demanda de los clientes lo requiere. En este sentido, llamarnos a nosotros mismos creadores de empleo no es sólo inexacto, es falso.

Es por eso que nuestras políticas actuales están al revés. Cuando tienes un sistema fiscal en el que la mayor parte de las exenciones y los % más bajos benefician a los más ricos, en nombre de la creación de empleo, lo único que sucede es que los ricos se hacen más ricos.

Desde 1980, la proporción de los ingresos (nacionales) de los estadounidenses más ricos se ha más que triplicado mientras que las tasas reales de impuestos han disminuido hasta casi un 50%.

Si fuera cierto que tasas de impuestos más bajos y más riqueza para los ricos conduce a mayor creación de empleo, entonces hoy estaríamos ahogándonos en puestos de trabajo. Y sin embargo, el desempleo y el subempleo esta en niveles récord.

Otra de las razones de esta idea es tan errónea es que nunca habrá suficientes estadounidenses super-ricos para activar una gran economía. Los ingresos anuales de la gente como yo son cientos de veces, si no miles, mayores que las del americano medio, pero no compramos cientos o miles de veces más productos. Mi familia es propietaria de tres coches, no 3.000. Compro unos cuantos pares de pantalones y unas pocas camisas al año, al igual que la mayoría de los americanos. Como todo el mundo, vamos a salir a comer con amigos y familiares sólo de vez en cuando.

No puedo comprar suficiente de nada para compensar por lo que los millones de estadounidenses desempleados y subempleados no pueden comprar en ropa nueva, coches o comidas. O para compensar la disminución del consumo de la gran mayoría de las familias estadounidenses que apenas salen adelante, enterrados por el aumento de los gastos y atrapados por salarios congelados o en declive.

He aquí un hecho increíble. Si la familia típica estadounidense todavía mantuviese hoy la misma proporción de los ingresos (nacionales) que en 1980, ganarían aproximadamente un 25% más hasta 13.000 dolares más al año. ¿Dónde estaría la economía si ese fuera el caso?

Privilegios importantes han sido concedidos a los capitalistas como yo por ser percibidos como «creadores de empleo» en el centro del universo económico, es así gracias al lenguaje y las metáforas que usamos para defender la justicia del actual orden social y económico. Por ejemplo, hay un pequeño paso de «fuente de empleo» a «El Creador»(dios). No se elige accidentalmente esa forma de hablar. Lo honesto es reconocer que llamarse a sí mismo un «generador de empleo» es a la vez una afirmación acerca de cómo funciona la economía y la reclamación de nuestra importancia y privilegios.

El enorme salto entre una tasa de 15% de impuesto sobre las rentas del capital, dividendos, e intereses en cuenta para los capitalistas, y la tasa marginal máxima del 35% para rentas del trabajo para los estadounidenses de a pie es un privilegio difícil de justificar, sin esa deificación.

Lo hemos entendido al revés durante los últimos 30 años. Los empresarios ricos como yo no crean puestos de trabajo. Más bien somos la consecuencia de un circuito de retroalimentado del mercado activado por los consumidores de clase media, cuando estos prosperan, las empresas florecen y contratan, y sus dueños se benefician. Es por eso que hacer pagar más impuestos a los ricos para poder afrontar las inversiones que beneficiaran a todos (protegiendo a la clase media) es un buen negocio tanto para la clase media como para los ricos.

Así que aquí tienen una idea que vale la pena difundir.

En una economía capitalista, los verdaderos creadores de empleo son los consumidores, la clase media. Y poner impuestos a los ricos para poder hacer inversiones que haga crecer la clase media, es la cosa más inteligente que podemos hacer por la clase media, los pobres y los ricos.

Gracias.

 It is astounding how significantly one idea can shape a society and its policies. Consider this one. 

If taxes on the rich go up,
job creation will go down.  

This idea is an article of faith for Republicans and seldom challenged by Democrats and has shaped much of today’s economic landscape.


But sometimes the ideas that we know to be true are dead wrong. For thousands of years people were sure that earth was at the center of the universe. It’s not, and an astronomer who still believed that it was, would do some lousy astronomy.  

In the same way, a policy maker who believed that the rich and businesses are «job creators» and therefore should not be taxed, would make equally bad policy.  

 

I have started or helped start, dozens of businesses and initially hired lots of people. But if no one could have afforded to buy what we had to sell, my businesses would all have failed and all those jobs would have evaporated.

 

That’s why I can say with confidence that rich people don’t create jobs, nor do businesses, large or small. What does lead to more employment is a «circle of life» like feedback loop between customers and businesses. And only consumers can set in motion this virtuous cycle of increasing demand and hiring. In this sense, an ordinary middle-class consumer is far more of a job creator than a capitalist like me. 

 

So when businesspeople take credit for creating jobs, it’s a little like squirrels taking credit for creating evolution. In fact, it’s the other way around.

 

Anyone who’s ever run a business knows that hiring more people is a capitalist’s course of last resort, something we do only when increasing customer demand requires it. In this sense, calling ourselves job creators isn’t just inaccurate, it’s disingenuous.

That’s why our current policies are so upside down. When you have a tax system in which most of the exemptions and the lowest rates benefit the richest, all in the name of job creation, all that happens is that the rich get richer.


Since 1980, the share of income for the richest Americans has more than tripled while effective tax rates have declined by close to 50%.

If it were true that lower tax rates and more wealth for the wealthy would lead to more job creation, then today we would be drowning in jobs. And yet unemployment and under-employment is at record highs.


Another reason this idea is so wrong-headed is that there can never be enough super-rich Americans to power a great economy. The annual earnings of people like me are hundreds, if not thousands, of times greater than those of the median American, but we don’t buy hundreds or thousands of times more stuff. My family owns three cars, not 3,000. I buy a few pairs of pants and a few shirts a year, just like most American men. Like everyone else, we go out to eat with friends and family only occasionally.

 

I can’t buy enough of anything to make up for the fact that millions of unemployed and underemployed Americans can’t buy any new clothes or cars or enjoy any meals out. Or to make up for the decreasing consumption of the vast majority of American families that are barely squeaking by, buried by spiraling costs and trapped by stagnant or declining wages.

 

Here’s an incredible fact. If the typical American family still got today the same share of income they earned in 1980, they would earn about 25% more and have an astounding $13,000 more a year. Where would the economy be if that were the case?

 

Significant privileges have come to capitalists like me for being perceived as «job creators» at the center of the economic universe, and the language and metaphors we use to defend the fairness of the current social and economic arrangements is telling. For instance, it is a small step from «job creator» to «The Creator». We did not accidentally choose this language. It is only honest to admit that calling oneself a «job creator» is both an assertion about how economics works and the a claim on status and privileges.

 

The extraordinary differential between a 15% tax rate on capital gains, dividends, and carried interest for capitalists, and the 35% top marginal rate on work for ordinary Americans is a privilege that is hard to justify without just a touch of deification.


We’ve had it backward for the last 30 years. Rich businesspeople like me don’t create jobs. Rather they are a consequence of an eco-systemic feedback loop animated by middle-class consumers, and when they thrive, businesses grow and hire, and owners profit. That’s why taxing the rich to pay for investments that benefit all is a great deal for both the middle class and the rich.


So here’s an idea worth spreading.  

In a capitalist economy, the true job creators are consumers, the middle class. And taxing the rich to make investments that grow the middle class, is the single smartest thing we can do for the middle class, the poor and the rich.

 

Thank You.

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