¿Por qué Ibermática necesita pagar 600€ para conseguir candidatos?

Es un hecho que a las vacantes ofertadas por Ibermática no se presenta suficiente gente. En nuestra opinión esto es debido principalmente a dos razones:

1. las condiciones laborales de las ofertas publicadas
2. la reputación que Ibermática ha ido creándose entre los profesionales del sector durante los últimos años

Un paro cercano al 20% puede permitir a ciertas empresas ofrecer sueldos míseros y aún así cubrir algunos puestos de trabajo, pero eso no es lo que nosotros entendemos como una ‘política de personal’; es más bien un regateo de mercadillo jugando con la desesperación de las personas.

Si esa ‘forma de hacer’ se aplicara a colectivos profesionales especializados, (para los cuales hay una mayor demanda que no llega a cubrirse con la oferta existente), la empresa se estaría embarcando en una dinámica de ‘pan para hoy y hambre para mañana’; a no ser que el objetivo fuera, desde un principio, saltar por la proa del barco en un plazo de tiempo breve.

Esa es una estrategia suicida: lo es por los expertos que pierdes cuando encuentran algo mejor y se van; lo es por el nuevo talento que dejas de atraer cuando corre la voz de las condiciones laborales de mínimos que ofreces y lo es, también, por el sobre coste (por ahora tasado en 600€) de cubrir puestos de trabajo críticos cuando las dos primeras son una realidad.

Por comentar esto en voz alta algunos nos señalarán diciendo que vamos en contra del ‘proyecto común’, pero nada más lejos de la realidad. Ojalá se encuentre y contrate a todos los profesionales necesarios para mantener la competitividad de Ibermática en un mercado tan cambiante como en el que estamos. Pero que nadie se engañe, si continúa la estrategia actual de contratación y las condiciones en las que desarrollamos nuestro trabajo, los nuevos profesionales que se incorporen a este ‘proyecto común’, pronto se irán a otra empresa donde les traten mejor.

Por eso es necesaria una profunda reflexión.

No podemos obviar que nos encontramos en un punto crítico; y aún a riesgo de que nos tachen de “radicales” diremos que esto apunta a un problema fundamental (2) y que la política de RRHH está en la raíz (1) de este problema desde que PROA Capital y la Dirección entraron como accionistas de Ibermática.

radical
Del lat. tardío radicālis, y este der. del lat. radix, -īcis ‘raíz’.
1. adj. Perteneciente o relativo a la raíz.
2. adj. Fundamental o esencial.
3. adj. Total o completo. Cambio radical.
4. adj. Partidario de reformas extremas. U. t. c. s.
5. adj. Extremoso, tajante, intransigente.

Hace años que en Ibermática se adoptó una política de personal radical (4 y 5), enraizada en dedicar el mínimo esfuerzo a formar y reciclar a sus profesionales, y en reducir la inversión en contratar a otros. Llegados a este punto la realidad de los hechos está obligando a Ibermática a realizar acciones extraordinarias de marketing para intentar enmendar la imagen que esta forma de hacer negocio ha dejado a Ibermática en el exterior.

Sin embargo, en esta sociedad, cada vez es más difícil engañar a nadie con un par de artículos proclamando que se está ‘jugando en Champions’ mientras queda constancia pública de que Ibermática contrata ingenieros por 800€ al mes. Quien afirma tal cosa debería revisar lo que se paga en una ‘empresa de Champions’.

Volviendo a la causa de esta reflexión: una amistad, ¿en cuanto se valora en estos tiempos de Facebook? ¿En más de 600€ o en menos?

Sinceramente no tenemos ni idea. Pero de lo que sí estamos seguros es de que con la gestión que Ibermática está realizando de sus profesionales, firmar un contrato con Ibermática en el actual mercado de trabajo valdrá menos cada día que pase si no se produce un cambio radical (3) en esa ‘forma de hacer’.

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